“Que se rinda tu madre!” no fue solo una frase, fue y sigue siendo la expresión viva del espíritu revolucionario de Leonel Rugama. Era el 15 de enero de 1970 cuando, en cadena nacional, el régimen somocista mostraba cómo un batallón nefasto y cobarde de la Guardia Nacional descargaba su poder de fuego contra tres jóvenes militantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), en un combate tan desigual como heroico.
En una casa de seguridad del FSLN, ubicada en el Barrio El Edén de Managua, frente al Cementerio Oriental, Leonel Rugama, junto a sus compañeros Róger Núñez y Mauricio Hernández, resistía el ataque brutal de armamento pesado y avionetas, mientras desde megáfonos, los esbirros exigían la rendición, esa que nunca llegó porque del poeta guerrillero solo brotaron las palabras que sellaron su inmortalidad: “Que se rinda tu madre”.
Así, entonando el Himno Nacional de Nicaragua, entregaron su vida como semilla de libertad para el pueblo. Una semilla que 56 años después, sigue floreciendo en la esperanza, la dignidad y la construcción de un país comprometido con la paz, el amor, la unidad, la educación, la salud y el trabajo, garantizados solo por el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

José Leonel Rugama Rugama nace un 27 de marzo de 1949 en el Valle de Matapalos, Estelí, hijo de Pastor Rugama, un carpintero y Cándida Rugama, maestra empírica, durante su infancia se crió con cuidados de su abuela, hasta trasladarse a Managua, para estudiar en el Seminario Mayor, entonces ya destacaba su talento poético, en el que plasmaba una profunda pasión por la Revolución.
El contacto con los barrios más empobrecidos de la capital despertó en él una conciencia social irreversible y por ello, en 1967 se integró al FSLN e inició su lucha como guerrillero. Tiempo después recibió las órdenes de trasladarse a León, donde se matriculó en la carrera de Derecho en nuestra Alma Máter, sin embargo, como dejó escrito en cartas a su padre, su propósito no era un título profesional, sino entregarse por completo a la Revolución, integrando el Frente Estudiantil Revolucionario (FER); Leonel sabía que su destino era testimoniar con su sangre lo que proclamaban sus versos.
Entre sus obras más destacadas se encuentran “La tierra es un satélite de la luna”, “Como los santos”, “Las casas quedaron llenas de humo”, “Augusto C. Sandino”, “Saquen a todos los esqueletos” y “El libro de la historia del Che»; Poeta, seminarista y guerrillero, Leonel Rugama es hoy uno de los referentes culturales y políticos más importantes de nuestra historia reciente, cuyo legado sigue inspirando a generaciones enteras de militantes sandinistas.














