El 4 de mayo en Nicaragua no es cualquier fecha, es un día que pesa en la historia, que recuerda la resistencia y el orgullo de un pueblo que ha luchado por su soberanía y su independencia.
Esta conmemoración nos lleva directamente al legado del General Augusto C. Sandino, quien, en 1929, durante su mensaje al Congreso Mundial Antiimperialista, denunció la intervención extranjera y señaló sin miedo a esa oligarquía que no representaba al pueblo nicaragüense, sus palabras no fueron simples críticas, fueron un llamado firme a la dignidad y a defender los derechos de la nación.
Durante muchos años se tomó el 14 de julio como el Día de la Bandera, ligado a la supuesta abrogación del Tratado Chamorro-Bryan firmado en 1914, pero la misma historia demuestra que aquello no significó una verdadera liberación, porque la ocupación militar extranjera siguió presente, dejando claro que no todo se resuelve con acuerdos en papel.

Por eso, con la Ley N.º 1249, se establece el 4 de mayo como el Día de la Dignidad Nacional y también como el Día de las Banderas Nacionales, reconociendo como símbolos patrios el Himno Nacional, la bandera azul y blanco, la bandera rojinegra de la lucha antiimperialista y el Escudo Nacional.
Y es que cuando Sandino levantó la bandera rojinegra, no fue solo un gesto, fue un acto de resistencia, una forma de defender la soberanía nacional que también vive en la bandera azul y blanco, su lucha representa ese derecho que no se negocia: el de ser un país libre, independiente y dueño de su propio destino.
Al final, el 4 de mayo no es solo una fecha más en el calendario, es una reafirmación de lo que significa ser nicaragüense, de la dignidad, la soberanía y la unidad que siguen marcando el camino del país.

Desde la UNAN-León reconocemos y valoramos profundamente esta fecha, porque entendemos que la historia y la dignidad de un pueblo también se construyen desde la educación. Como universidad comprometida con la sociedad, reafirmamos nuestro papel como una Institución de Educación Superior del Pueblo Presidente, que forma conciencia, pensamiento crítico y amor por la patria, manteniendo vivos los ideales de soberanía, identidad y justicia que este 4 de mayo representa.














