Entre oficinas, aulas de clases, pasillos universitarios y jornadas laborales, cientos de mujeres construyen día a día una doble misión, ser madres y formar parte clave de nuestra comunidad universitaria. En el marco de la celebración del Día de las Madres la UNAN-León reconoce a esas mujeres que, con entrega y dedicación, se convierten en ejemplo de fortaleza y compromiso.
Cada madre vive una historia distinta, pero todas coinciden en algo, el amor hacia sus hijos es el impulso que las motiva a seguir adelante.
Desde Tempranas horas, Blanca Padilla llega a su espacio de trabajo en el área administrativa, entre documentos, atención y responsabilidades institucionales, también mantiene presente que el papel más importante de su vida es ser madre.

“El ser madre es un proceso difícil, pero poco a poco se aprende, hay destrezas, fortalezas y debilidades, pero he sabido ser una mujer guerrera, para seguir luchando día a día por que se presentan muchos obstáculos y aquí seguimos adelante luchando por ser la mejor madre para mis hijos”, destacó.
En las aulas de clase también existen historias de admiración, la docente Valeria Hernández, asegura que no tenía contemplado el ser madre entre estudios, trabajo y realizarse como profesional, pero ahora no puede imaginarse la vida sin ser madre de su pequeño hijo.

“Yo les digo a todas las mamas que están iniciando en este mundo de la maternidad que todo se puede, que pueden estudiar y que pueden ser mamá al mismo tiempo, solo es saber organizarnos y no dejar delado nuestro lado como mujer”.
Esta celebración también da espacio para reconocer a las estudiantes madres, quienes enfrentan el reto de formarse profesionalmente mientras cuidan de sus hijos y luchan por alcanzar sus metas.
Leniel Aguirrie estudiante de Odontología comparte que muchas veces debe dividir su tiempo entre tareas, estudios y responsabilidades del hogar pero que su familia sido parte fundamental para poder culminar sus estudios universitarios.

“Ha sido una experiencia bastante dura, cuando salí embarazada yo decía ahora que voy a hacer con mis estudios, pero mi papá lo primero que me dijo fue en ningún momento dejaras de estudiar yo siempre te voy a apoyar, mi mama y mi papa siempre han sido un pilar importante”.
En otro punto de nuestra universidad Delfa Vallejos desarrolla su labor como guarda de seguridad, con disciplina y compromiso, cumple con sus jornadas laborales para brindarle estabilidad a su familia y un mejor futuro.

“Trabajar en la UNAN-LEÓN ha sido para mí una oportunidad para crecer, de aprender y me siento orgullosa de trabajar para esta universidad, mis hijos siempre me han apoyado y se siente muy orgullosos que su mama se desarrolle como guardia de seguridad en la universidad”.
Asimismo, las trabajadoras de limpieza forman parte esencial del funcionamiento de la universidad, desde temprano, contribuyen al orden y mantenimiento de los espacios universitarios, desempeñando su labor con dedicación y esfuerzo.
Karla Paiz, Trabajadora de Limpieza, asegura que su mayor prioridad en la vida es sacar adelante a sus hijos en sus estudios no ha sido fácil el camino, pero el amor de una madre es infinito.

“Lo que más disfruto de ser mamá es ver que todos mis sacrificios y lucha han valido totalmente la pena, ver como algunos de mis hijos se han profesionalizado me llena de satisfacción, soy una mama muy orgullosa de sus hijos”.
Historias como estas reflejan la realidad de muchas mujeres que forman parte de la comunidad universitaria, quienes diariamente aportan al desarrollo institucional sin dejar de lado el amor y la responsabilidad hacia sus familias.
La celebración del Día de las Madres en la UNAN-León se convierte en un espacio de reconocimiento para todas aquellas mujeres luchadoras que, desde diferentes áreas, contribuyen con su trabajo, esfuerzo y dedicación, demostrando que la maternidad también es sinónimo de valentía, perseverancia y esperanza.













